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La diabetes tipo 2 aumenta un 63% en Cataluña en las últimas dos décadas

La diabetes tipo 2 aumenta un 63% en Cataluña en las últimas dos décadas

Nuestro objetivo es mejorar la esperanza y la calidad de vida de los pacientes con diabetes.

Barcelona, 5 de abril.- En los últimos 20 años la atención a las personas con diabetes en Cataluña ha cambiado notablemente. A lo largo de las últimas dos décadas se ha producido un 63% de incremento en la prevalencia de la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) en esta Comunidad Autónoma, pasando del 3,2% en 1993 al 5,5% en 2013. Esta es la principal conclusión de una tesis doctoral que se difunde coincidiendo con el XXVIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Diabetes (SED), que se celebra del 5 al 7 de abril en el Palau de Congressos de Catalunya (en Barcelona).

El autor del trabajo es el Dr. Manel Mata Cases, del Centre d’Atenció Primària La Mina en Sant Adrià de Besòs (Barcelona), quien, a pesar de este dato, concluye también que “en este periodo de tiempo se ha observado una mejora de la calidad de la atención a las personas con diabetes en Cataluña”.

El estudio, el más completo y actualizado que se dispone hasta el momento sobre la evolución de las cifras de diabetes en Cataluña, se basa en una evaluación exhaustiva de datos recogidos entre 1993 y 2013. En 1993 se inició el programa de Mejora Continua de la Calidad (MCC) de la atención a la diabetes tipo 2 en Cataluña, a partir de las evaluaciones periódicas realizadas por el grupo GEDAPS (Grup d’Estudi de la Diabetis a l’Atenció Primària de Salut); desde la primera evaluación realizada en 1993 se ha ido observando una progresiva mejoría en la mayor parte de los indicadores, no sólo del proceso asistencial sino también de los resultados intermedios (control glucémico, de la presión arterial y de los niveles de colesterol en sangre) y finales, con reducciones en la prevalencia de algunas complicaciones como la retinopatía, las úlceras y las amputaciones. La última evaluación del GEDAPS se realizó en 2007. Posteriormente, el grupo DAP_CAT (Grup de Recerca Epidemiològica en Diabetis des de l’Atenció Primària a Catalunya) ha analizado los datos registrados de la base de datos SIDIAP (Sistema d’Informació per el Desenvolupament de la Investigació en Atenció Primària) que incluye toda la población atendida por el Institut Català de la Salut.
La comparación de los datos muestra un aumento considerable de la prevalencia de diabetes registrada y una progresiva mejoría del control de las cifras de presión arterial y de los niveles de colesterol. Se apunta que las mejoras progresivas observadas en el control de la presión arterial y el colesterol son reflejo de una actitud de los profesionales progresivamente más estricta en la prevención cardiovascular. Sin embargo, el control de ambos parámetros es peor en las mujeres, especialmente en prevención secundaria. El tabaquismo es más frecuente en los varones, y la obesidad en las mujeres.

A juicio del Dr. Manel Mata, “a pesar de que los resultados pueden llevarnos a un relativo optimismo, existen todavía notables áreas de mejora sobre todo en lo que se refiere a la necesidad de un mejor control glucémico en los pacientes más jóvenes y al control de la presión arterial y los lípidos en las mujeres, especialmente en prevención secundaria”.

Control glucémico y complicaciones crónicas de la diabetes
Esta investigación ha permitido comprobar como, tras una mejoría muy marcada del control glucémico en el período 1993 a 2007, se ha producido una estabilización de la media de hemoglobina glicosilada (HbA1c) entre 2007 y 2013. “Esto se puede relacionar con la dificultad en conseguir una buena adherencia de los pacientes, la inercia clínica de los profesionales o la existencia de restricciones administrativas en la prescripción de nuevos fármacos, pero también a la existencia de un objetivo general de HbA1c<8%, establecido para evitar el sobretratamiento en los ancianos y que puede impedir que los más jóvenes y al inicio de la enfermedad se puedan beneficiar de un tratamiento precoz y un control más estricto”, argumenta el autor del estudio, que han codirigido los doctores Josep Franch y Anna Novials.

También el Dr. Mata llama la atención sobre el hecho de que “la mejora progresiva en la calidad de los registros entre 2007 a 2013 ha comportado incrementos en la prevalencia de algunas complicaciones asociadas a la diabetes, hecho más bien relacionado con un mejor registro que con un incremento real de su incidencia”.

En cuanto a la prescripción de antidiabéticos, y relativo únicamente al período de 2007 a 2013, se ha observado un aumento considerable del uso de metformina e inhibidores de la DPP4 y una disminución de sulfonilureas y glitazonas. Al mismo tiempo, se ha reducido el número de pacientes sin tratamiento farmacológico y aumentado el tratamiento combinado y/o con insulina. “Estas tendencias, observadas también en otros países, han incrementado el gasto en farmacia sin que se hayan acompañado de mejoras en el control glucémico”, reconoce el Dr. Manel Mata, que colabora con el Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

Propuestas de mejora para el futuro
Después de analizar las tendencias de los indicadores en el periodo 1993-2013, el responsable de la investigación señala algunos puntos de mejora que deberían priorizarse en los próximos años en Cataluña, y propuestos por el grupo DAP_CAT.

Entre otras cosas, se apunta la necesidad de establecer programas universales de prevención de la DM2. Probablemente, recuerda el Dr. Mata, “el mejor lugar para iniciar la prevención de la DM2 es en las escuelas con una educación sanitaria orientada a prevenir la obesidad y mejorar la alimentación e incrementar el ejercicio físico”.

Por otro lado, se demanda la estandarización de tareas de prevención primaria y secundaria de las complicaciones, así como de los cuidados de Enfermería. Los objetivos terapéuticos deben ser individualizados y pactados con los pacientes teniendo en cuenta sus características y deseos personales. Se exigen también, entre otras medidas, una educación individualizada y grupal adecuada a cada paciente, establecer o mejorar los programas específicos de cribado universal y detección precoz de las complicaciones diabéticas, incrementar la formación y estimular la implicación de los profesionales de Atención Primaria en el manejo y seguimiento de la DM2, y mantener y potenciar los modelos que permitan una mayor coordinación entre diferentes niveles asistenciales implicados en el cuidado de las personas con diabetes. Potenciar el papel de la Enfermería como gestora de casos, así como el del paciente como gestor de su enfermedad y en la toma de decisiones, también se considera clave.

Junto a todo ello, se recomienda la evaluación y monitorización continuada de los resultados de salud, de la utilización de recursos y de servicios de salud, superar las inequidades de género detectadas en la población (dado que las mujeres con diabetes tienen un peor control metabólico y cardiovascular, y los tratamientos son menos intensos), implantar estrategias para la detección y mejora del control en segmentos de población con diabetes mal controlada (como los pacientes obesos o los más jóvenes), y potenciar la investigación en DM2.

Un problema de salud pública
Para el Dr. Manel Mata, “los datos que arroja nuestra investigación pueden tener implicaciones para los planificadores del Sistema Nacional de Salud, sobre todo porque en los próximos años se prevé que aumente la prevalencia de la enfermedad y la supervivencia de los pacientes, con lo que los costes sanitarios relacionados con las complicaciones de la diabetes se incrementarán progresivamente, y esta tendencia debería ser tenida en cuenta para conseguir una mejor asignación de recursos sanitarios”. En este sentido, este experto aboga por “estrategias orientadas a mejorar el control de la diabetes en Atención Primaria que, a pesar de que pueden ser inicialmente más costosas, pueden contribuir a prevenir o retrasar sus complicaciones y contener los costes crecientes de la atención a estos pacientes”.

Actualmente, se estima que la diabetes mellitus tipo 2 afecta a un 13,8% de las personas adultas en España1, aunque sólo están diagnosticados algo más de la mitad (un 56,6% de los afectados); en concreto, la prevalencia de diabetes conocida 7,8% y de diabetes ignorada del 6%. La DM2 muy frecuentemente se asocia a otros factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión o la dislipemia, lo que confiere a los pacientes un elevado riesgo cardiovascular.

Para intentar reducir la mortalidad y minimizar el impacto de las complicaciones de la enfermedad diabética (cardiovasculares, retinopatía, nefropatía y neuropatía), “es necesaria la implicación de los profesionales, así como la responsabilización del paciente para conseguir y mantener un adecuado control de la glucemia y del resto de factores de riesgo cardiovascular”, subraya el Dr. Mata, quien también exige que “los profesionales y el conjunto del sistema sanitario deben ofrecer un manejo clínico de calidad a toda la población a su cargo”.

1. Soriguer F, Goday A, Bosch-Comas A, et al. Prevalence of diabetes mellitus and impaired glucose regulation in Spain: the [email protected] Study. Diabetologia 2012; 55: 88–93.

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