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Del cambio de paradigma en diabetes tipo 1 al futuro de los cuidados sanitarios, pasando por el reto del acceso universal a los recursos tecnológicos

Del cambio de paradigma en diabetes tipo 1 al futuro de los cuidados sanitarios, pasando por el reto del acceso universal a los recursos tecnológicos

Es la ciudad española designada para centralizar las principales actividades formativas, informativas y divulgativas

Sevilla, 15 de abril.- Tres conferencias magistrales vertebran el programa científico del XXXVII Congreso Nacional de la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes (FSED), todas ellas con ponentes de renombre internacional y que abordan aspectos cruciales, controvertidos y de actualidad.

El cambio de paradigma en DT1

La conferencia inaugural, por parte del Dr. David Cherney, profesor de Medicina en la Universidad de Toronto (Canadá), aborda uno de los aspectos más críticos en la diabetes tipo 1: la predicción y prevención de la enfermedad renal y cardiovascular, que son determinantes del pronóstico a largo plazo. “Estamos avanzando hacia modelos más precisos de estratificación del riesgo, lo que permitirá una medicina más personalizada.  Además, están emergiendo nuevas estrategias terapéuticas que podrían modificar la evolución de estas complicaciones”, apunta el Dr. Francisco Javier Ampudia Blasco, presidente de la SED, quien destaca que “el Dr. Cherney es una referencia mundial en este ámbito, ofreciendo en el Congreso una visión que combina fisiopatología, evidencia clínica y perspectivas de futuro.

Con los años, el deterioro progresivo de la función renal y la enfermedad cardiovascular son determinantes del pronóstico en las personas con diabetes tipo 1.  De ahí la importancia de desarrollar marcadores y modelos de predicción que permitan tratar con más intensidad a aquellos pacientes con mayor riesgo.  “Nuevos tratamientos, como los inhibidores de SGLT-2 (de uso restringido en estos pacientes por un riesgo aumentado de cetoacidosis diabética), pueden tener un papel relevante en la prevención del deterioro de la función renal y, quizás también, en la prevención cardiovascular”, señala la Dra. María José Picón, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen de la Victoria (Málaga), quien pone en valor “la visión holística e integradora en el tratamiento de las personas con diabetes que defiende el Dr. Cherney”.

Este experto canadiense, que compatibiliza la docencia con funciones clínicas y de investigación en hospitales de referencia en Toronto, es una de las figuras internacionales más influyentes en el ámbito de la enfermedad renal crónica en diabetes. “Su trabajo refleja muy bien el cambio de paradigma que estamos viviendo”, afirma el Dr. Dídac Mauricio Puente, director científico de CIBERDEM (Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas). Según comenta, “hoy sabemos que el manejo de la diabetes tipo 1 ya no puede limitarse únicamente al control de la glucosa, debemos pensar en incorporar todas las herramientas terapéuticas que permiten contribuir a la prevención de las complicaciones, especialmente renales y cardiovasculares”. En este sentido, la ponencia del experto canadiense “nos ayudará a entender mejor hacia dónde vamos en este campo y, sobre todo, cómo trasladar estos avances a la práctica clínica real, para mejorar el pronóstico de las personas con DT1”.

Gestión de la diabetes y accesibilidad a las tecnologías

No menos innovadora e instructiva se espera la conferencia plenaria que protagonizará en este foro el Dr. Partha Kar, consultor en Diabetes y Endocrinología en Portsmouth y responsable de Diabetes Tipo 1 y Tecnología en el National Health Service de Inglaterra (NHS England) y del programa GIRFT (Getting It Right First Time).

“La tecnología en la gestión de la diabetes nos ha hecho dar un salto espectacular, especialmente en diabetes tipo 1 pero también está llegando a la diabetes tipo 2”, reconoce la Dra. Picón, responsable del programa científico de este Congreso. Tal y como apunta, “tanto los monitores continuos de la glucosa como los sistemas automatizados de infusión de insulina que se sirven de la inteligencia artificial para ajustar de forma muy precisa los niveles de glucosa nos han permitido darnos cuenta de que el paciente necesitaba no sólo un buen control, sino una buena calidad de vida. La tecnología le permite, en parte, descansar de la autogestión de una enfermedad crónica que requiere mucha atención por parte de la persona con diabetes”

Sin embargo, aunque actualmente se asume que un sistema automático de infusión de insulina es el tratamiento de primera elección para la diabetes tipo 1, “es una realidad las dificultades que nos encontramos para que los pacientes accedan a estos dispositivos. Problemas de carácter asistencial, económico o de formación de los profesionales son barreras que hay que vencer”, denuncia la Dra. Picón. En el Reino Unido están inmersos desde 2024 en un plan estratégico a 5 años para ofrecer estos sistemas a todos los pacientes de forma gradual, con garantía de seguridad y con la mayor equidad posible. “De ahí la importancia de conocer en profundidad esta experiencia y qué se podría importar a nuestro modelo de Sistema Nacional de Salud”, indica esta experta. 

Los datos nacionales del NHS demuestran el impacto de la tecnología a gran escala en la diabetes tipo 1. “No sólo soy optimista, sino que estoy convencido de que esto supone un cambio radical en este ámbito”, asegura el experto británico. Según expondrá en este Congreso, la tecnología facilita el acceso a la atención médica para quienes viven con diabetes tipo 1, e incluso para un público más amplio, y es clave para mejorar el autocontrol de la enfermedad. Por lo tanto, afirma el Dr. Kar, debería estar disponible para todas las personas con esta enfermedad, ya que sin un acceso generalizado es difícil lograr mejoras a nivel poblacional”. Además, añade, “debería estar disponible independientemente del nivel socioeconómico o etnia”.

Las ventajas que se derivan de esta práctica son, a juicio del representante del NHS England, “evidentes y muy trascendentales: ayuda a mejorar el control de la enfermedad a gran escala y, por lo tanto, a reducir las complicaciones futuras; y, además, los datos muestran una disminución de la cetoacidosis diabética y la hipoglucemia a nivel nacional, lo que apunta un éxito rotundo”.

Respecto a la posible traslación de este programa a España, el Dr. Partha Kar considera que depende del interés y las prioridades de las autoridades sanitarias. “Hemos demostrado que es posible; la cuestión es cómo se percibe la inversión y qué consideran las autoridades competentes sobre qué vale la pena para el futuro”. Es más, este experto se pone a total disposición: podemos compartir nuestra experiencia, los retos, el camino a seguir y todo aquello que pueda resultar útil; quizás España también pueda implementarlo”. Según concluye, la tecnología forma parte integral de nuestras vidas; no hay razón para que no sea igual en la atención sanitaria y más en el caso de la diabetes tipo 1, donde cualquier cosa que facilite el autocontrol ayuda a mejorar la atención”.

De la tecnología al cuidado humano

Pero la apuesta por la tecnología no soluciona todo el problema y, sobre todo, no debe menospreciar el valor del cuidado humano. Sobre este aspecto en particular girará la ponencia de clausura del Congreso, donde el Dr. Víctor Montori, profesor de Medicina en la Clínica Mayo (en Rochester, Minnesota, EE.UU.), tratará de identificar los elementos de la atención clínica que deben perdurar en medio de la vorágine del progreso actual.

“Me preocupa como los avances tecnológicos en el contexto de sistemas de salud y de profesionales sanitarios totalmente desbordados prometen resolver con métodos informáticos lo que son problemas de cuidados”, confiesa este experto. En su opinión, “eso invita a la consulta a entidades que no comparten el compromiso por el paciente y cambian lo que debe primar en la atención, que es la relación terapéutica eficaz basada en conversaciones sin prisa en las cuales se pueden co-crear planes de cuidado que respondan bien a los aspectos prácticos y emocionales de la problemática de cada persona”.

En su charla pondrá de relieve que la atención sanitaria del paciente con diabetes continúa evolucionando, y que aún estamos a tiempo de planificar otro futuro mejor en los cuidados sanitarios. “Cuando se habla actualmente de innovación y futuro se piensa sólo en las tecnologías de la información y comunicación. Debemos de recuperar la imaginación e inventar nuevas formas de cuidar, no industrializadas, basadas en las relaciones humanas continuas, en la confianza mutua, y, por qué no, en el amor”, propone Víctor Montori, quien manifiesta que, “sin esta acción, los cuidados continuarán industrializándose, desparecerá la persona reemplazada por sus datos y el profesional de salud reemplazado por el algoritmo. No debemos olvidar que sólo las personas pueden cuidar«.

Con todo, el reto es complejo. “El abordaje que propongo es muy difícil de implementar en un marco de baja inversión sanitaria, mal orientada y gestionada, con pérdida del profesionalismo y de la confianza en la información y en el profesional sanitario, salida del profesional sanitario del sistema de atención, y confianza desmedida e injustificada en la tecnología como solución a todos estos problemas”.