El intenso programa científico del XXXVII Congreso Nacional de la Fundación de la SED ha permitido hacer un recorrido por los temas más controvertidos, de actualidad y de interés clínico que se plantean en estos momentos en el ámbito de la diabetes y sus complicaciones asociadas.
Especialmente relevantes han sido las sesiones dedicadas a la diabetes tipo 1 (DT1), un paradigma de enfermedad compleja que requiere un abordaje necesariamente multidisciplinar. En este sentido, se ha puesto de relieve como integrar perspectivas clínicas, inmunológicas, epidemiológicas y tecnológicas permite avanzar hacia modelos más eficientes de prevención e intervención precoz. Atendiendo a esta realidad, varias sesiones científicas han girado en torno a la necesidad de anticiparse lo más posible a la identificación de casos de riesgo que terminen desarrollando DT1, focalizando la atención en dos aspectos esenciales: cribado, seguimiento y nuevas terapias en edades tempranas, y el diagnóstico de la DT1 presintomática.
También ha sido protagonista la educación terapéutica, recordándose de nuevo que debe estar en la base de cualquier tratamiento dirigido a una enfermedad crónica como la diabetes. Una persona con diabetes debe asumir el control de su tratamiento durante la mayor parte de su vida cotidiana, por lo que la educación terapéutica trasciende su papel como complemento para erigirse en el fundamento de su bienestar. En este foro se ha puesto de relieve que sin una educación terapéutica y un soporte adecuado para la gestión de la diabetes es prácticamente imposible alcanzar el éxito en cualquier intervención que se realice actualmente en una persona con diabetes. No sólo mejora el control glucémico, sino que influye directamente en la adherencia al tratamiento, la autonomía del paciente y su calidad de vida.
Y también se ha puesto el foco en el impacto de la multiculturalidad. La diabetes es una enfermedad crónica que plantea numerosos retos a los pacientes. Sin embargo, en muchos casos, las personas migrantes que tienen esta enfermedad se enfrentan a barreras adicionales que dificultan su acceso a un diagnóstico temprano, a tratamientos adecuados o, simplemente, a una educación sanitaria básica. “Cuidar bien la diabetes no es solo ajustar una pauta o indicar una dieta; también implica comprender a la persona que tenemos delante, su historia, sus creencias, sus miedos, sus posibilidades reales y sus barreras cotidianas. De ahí la necesidad de tener muy en cuenta la multiculturalidad en nuestra práctica clínica diaria”, según ha defendido la enfermera Ana Belén Ruiz Jiménez, coordinadora de un grupo de trabajo creado recientemente en el seno de la Sociedad Española de Diabetes (SED).
Una muestra del creciente interés que se le está concediendo a esta realidad, y que ha asumido la SED, es la elaboración de una guía práctica para ayudar a las personas con diabetes que hacen el ayuno de Ramadán. En el Congreso se ha presentado esta guía, con la participación de los doctores Francisco Javier Ampudia Blasco y Mohamed Hassanein, profesor de Medicina en la Universidad Mohamed Bin-Rashid de Dubai y consultor sénior en Endocrinología y Diabetes en el Hospital de Dubai). Esta iniciativa es fruto de la colaboración entre la Sociedad Española de Diabetes y The Diabetes and Ramadan International Alliance (DaR).

