Sistemas de asa cerrada, el punto de inflexión en el manejo de la diabetes
Es la ciudad española designada para centralizar las principales actividades formativas, informativas y divulgativasMadrid, 5 de febrero. – La constante y acelerada evolución de los sistemas de asa cerrada en diabetes precisa de una actualización constante para los profesionales sanitarios que emplean estos recursos, una puesta al día que responde a una demanda clínica real. “Cada vez más profesionales se deciden a iniciar sistemas híbridos de asa cerrada en sus pacientes, tal y como recomiendan las guías clínicas actuales; además, la aparición de novedades constantes en el mercado nos obliga a mantenernos actualizados”, indica la Dra. Carmen Quirós López del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitari Mútua de Terrassa (Barcelona) y coordinadora del Grupo de Trabajo de Tecnologías Aplicadas a la Diabetes (GTTAD) de la Sociedad Española de Diabetes (SED).
Este grupo de trabajo ha elaborado y publicado la ‘Guía de Uso de Sistemas de Asa Cerrada 2026’, que ofrece un visión completa, pero a la vez muy práctica, de todo lo que necesita saber un profesional para poder tratar a sus pacientes con estos sistemas. El objetivo, como indica la Dra. Quirós, es “que el profesional no tenga que ir revisando la evidencia, las fichas técnicas, las recomendaciones prácticas para el uso de cada uno de los sistemas en diferentes fuentes de información”.
Esta iniciativa surgió en 2021, cuando comenzó la comercialización de los sistemas de asa cerrada en nuestro país, iniciándose así un aumento considerable en su uso. En 2025, con diferentes dispositivos en el mercado y con cambios constantes en los ya existentes, se consideró necesaria una actualización, optándose entonces por realizar una revisión anual de la guía. Fruto de ese compromiso nace esta edición de 2026, coordinada por la Dra. Pilar Isabel Beato Víbora, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Badajoz, donde se describen ampliamente 4 dispositivos, 3 ya comercializados y uno que prevé su comercialización durante la primera mitad del año.
Han participado en la elaboración de esta guía una veintena de profesionales, miembros del GTTAD y de la SED, con amplia experiencia en el manejo de los dispositivos, así como un perfil multidisciplinar (Endocrinología de Adultos, Endocrinología Pediátrica, Ingeniería, Educadores en Diabetes,…) que asegura la implementación de estos sistemas, incorporando la visión clínica y también la educativa y organizativa. “Nuestro objetivo es que la Guía sea un manual de referencia, breve y actualizado, para permitir una consulta rápida sobre los aspectos generales del uso de los Sistemas de Asa Cerrada adaptados a nuestro medio”, explica la Dra. Beato, quien recuerda que “todo profesional que atienda a pacientes con diabetes puede beneficiarse de esta guía, tanto por la sencillez como por la profundidad que analiza los temas”.
Una actualización indispensable
Como subraya el Dr. Gonzalo Díaz Soto, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, “este documento supone una continuidad para garantizar la mejor información y la mayor claridad en tecnología, aportando también el máximo rigor”; gracias a él, asegura, “se facilita información veraz sobre las características y uso de los dispositivos para lograr un uso adecuado en nuestro entorno de aquellos dispositivos comercializados en España”.
Esta guía es fruto de la colaboración y esfuerzo del Grupo de Trabajo de Tecnologías Aplicadas a la Diabetes de la SED, “un ejemplo de liderazgo, con más de 60 miembros actualmente volcados en mejorar la atención a los profesionales que atendemos personas con diabetes a través de la tecnología”, informa el Díaz Soto, secretario de este Grupo.
Un recurso que marca diferencias
Los sistemas de asa cerrada son ya una realidad en la atención de la diabetes en nuestro país. Sin embargo, según matiza el Dr. Díaz Soto, “el entorno condiciona la posibilidad de poder optar a estos tratamientos por múltiples motivos”. Además, añade, “la evolución tecnológica es tan rápida que resulta complicado poder conocer todos los dispositivos con profundidad”.
En esta misma línea, la Dra. Beato apunta que “el uso de sistemas de asa cerrada en España es aún bajo, aunque se está extendiendo”. Como principal déficit, asegura que “existe una situación de inequidad en el acceso entre las diferentes Comunidades Autónomas, e incluso entre hospitales o áreas sanitarias de la misma Comunidad”.
Actualmente, los sistemas de asa cerrada están indicados en diabetes tipo 1; no obstante, cada vez hay más datos, procedentes de otros países, sobre el beneficio en otros tipos de diabetes, incluso en diabetes tipo 2. “Serán en el futuro el tratamiento estándar de todas las personas con diabetes tipo 1, probablemente desde el diagnóstico de la enfermedad, y se extenderá este uso a otros tipos de diabetes”, vaticina la Dra. Beato.
En general, los expertos consideran que la aparición de este tipo de tratamiento representa un antes y un después en el manejo de la diabetes tipo 1. “Las personas que los utilizan no sólo mejoran su control metabólico de forma importante, sino que se produce una gran mejoría en su calidad de vida, dado que los dispositivos son capaces de tomar parte de las múltiples decisiones que deben tomar estas personas en relación con su enfermedad cada día”, aclara la Dra. Quirós.
Estos sistemas de asa cerrada son, de alguna manera, el culmen de los diferentes avances tecnológicos que se han ido produciendo en los últimos años, aunando la mejoría en los sistemas de monitorización continua con los de las bombas de insulina. Y lo que me parece más relevante aún, según la Dra. Quirós, “es que el horizonte es muy prometedor, con dispositivos más portables, algoritmos mejorados que buscan la no necesidad de anunciar las ingestas, sensores más precisos…”. En definitiva, apostilla, “las nuevas tecnologías aplicadas a la diabetes han dejado de ser ‘nuevas’ para convertirse en el estándar de tratamiento mejorando la vida de las personas con diabetes”.
Especificando los progresos esperables en este ámbito, el Dr. Díaz Soto señala avances en tres direcciones: 1) Algoritmos más potentes y adaptativos, capaces de manejar mejor situaciones complejas, como ejercicio, estrés o variabilidad de ingestas, con menos intervención del usuario; 2) Simplificación e integración: dispositivos más pequeños, conectividad más estable y ecosistemas más fluidos entre sensor, bomba y aplicaciones; 3) Y modelos de seguimiento más inteligentes, con uso de datos para detectar problemas antes, optimizar ajustes y priorizar la atención en quien más lo necesita. En definitiva, “vamos hacia sistemas más automáticos, más fáciles de usar y más predictivos, con un objetivo final muy claro: mejorar resultados clínicos y reducir la carga diaria de vivir con diabetes”, afirma este experto.
La trascendental educación terapéutica
La Guía incluye apartados específicos donde se detallan los componentes de un sistema de asa cerrada, se exponen y comparan los modelos actualmente comercializados, se especifican las indicaciones de uso y también se dibujas las principales tendencias de futuro en este ámbito. Pero, además, se dedica un capítulo concreto a la educación terapéutica, que resulta fundamental para obtener un buen resultado del uso de la tecnología en el tratamiento de la diabetes, incluso para los sistemas más avanzados.
Aunque los sistemas de asa cerrada cada vez son más automáticos y precisan menor intervención por parte del usuario, la educación terapéutica es fundamental tanto para que el usuario obtenga resultados óptimos con el dispositivo como para que su uso sea seguro y estén capacitados para resolver las intercurrencias que puedan aparecer en el día a día. Y para una correcta educación terapéutica es necesario, como indica la Dra. Quirós, “que los profesionales que se dedican a ella tengan formación específica y estén totalmente actualizados”.
Como se expone en este documento, el Programa Estructurado de Educación Terapéutica (PEET) debe cumplir una serie de estándares de calidad: estar planificado siendo coherente con los objetivos, flexible en los contenidos que se facilitarán de manera progresiva, basado en evidencia científica y disponible por escrito.
Para descargar la Guía, aquí

